Muchos productores aún manejan sistemas de engorde a campo abierto sin estrategias claras de terminación. Esto retrasa el tiempo de faena y reduce la eficiencia de conversión del alimento en carne. La implementación de planes de suplementación energética, o el uso de núcleos con promotores de crecimiento naturales, puede acelerar la ganancia de peso diaria y mejorar la rentabilidad por animal.

